27 de abril de 2011

Consideraciones Nobiliarias

Estimados lectores, la entrada del día de hoy la quiero dedicar a hacer algunas aclaraciones para aquellos que no están tan familiarizados con los modos de proceder del derecho nobiliario y su tradición. He recibido preguntas de varias personas que entran ocasionalmente al blog que me han motivado a aclarar algunos puntos.

Jerarquía nobiliaria.

Uno de los temas que más confusión ha creado ha sido el de la jerarquía nobiliaria. En Europa, el valor de los títulos y su orden puede variar de reino en reino, pero el que nos interesa a nosotros es el valor de los títulos en España, pues es el reino que transmitió la tradición nobiliaria a la Nueva España. Los títulos españoles y su orden jerárquico son los siguientes:

- Rey (fem. Reina) con tratamiento de Majestad, antiguamente Su Majestad Católica. Porta en sus armas una corona de rey como timbre.

- Príncipe (fem. Princesa) con tratamiento de Alteza Real. Porta en sus armas una corona de príncipe como timbre. Actualmente este título está reservado para los príncipes de Asturias, quienes también son príncipes de Gerona y Viana. Antiguamente existieron varios principados en España, como el de la Paz, Éboli, entre otros, que fueron abolidos para reservar la dignidad de príncipe al heredero de la Corona.

- Infante (fem. Infanta) con tratamiento de Alteza Real. Porta en sus armas una corona de infante como timbre. Este título está reservado para los hijos de los reyes de España y de los príncipes de Asturias, así como a los miembros de la Familia Real a quien el Rey deseé otorgarles dicha dignidad (solo casos excepcionales). No se debe confundir con infanzones, que es como se define a los hidalgos o miembros de la pequeña nobleza de Aragón.

- Duque (fem. Duquesa) con tratamiento de Excelencia o Excelentísimo Señor. Porta en sus armas una corona de duque como timbre. El ducado es el título de mayor jerarquía nobiliaria en España para personas que no son miembros de la Familia Real (ver Grandeza de España). Aún así, es tradición que los infantes de España reciban un ducado de carácter vitalicio (no hereditario) al contraer matrimonio para unir a su título de Infantes de España (que portan desde el nacimiento).

- Marqués (fem. Marquesa) con tratamiento de Ilustrísimo Señor, a menos que el título venga aparejado con una Grandeza de España. Porta en sus armas una corona de marqués como timbre.

- Conde (fem. Condesa) con tratamiento de Ilustrísimo Señor, a menos que el título venga aparejado con una Grandeza de España. Porta en sus armas una corona de conde como timbre. En algunos casos excepcionales, al elevar un condado a ducado se ha utilizado la dignidad de Conde-Duque que es equivalente a un ducado, pero sirve para diferenciar un ducado otorgado recientemente de un ducado elevado desde un condado más antiguo, aún así, ha sido poco utilizado en la tradición nobiliaria a pesar de que existen muchas elevaciones de este tipo.

- Vizconde (fem. Vizcondesa) con tratamiento de Ilustrísimo Señor, a menos que el título venga aparejado con una Grandeza de España. Porta en sus armas una corona de vizconde como timbre.

- Barón (fem. Baronesa) con tratamiento de Señoría o Vuestra Señoría, a menos que el título venga aparejado con una Grandeza de España. Porta en sus armas una corona de barón como timbre.

- Señor (fem. Señora) con tratamiento de Ilustrísimo Señor, a menos que el título venga aparejado con una Grandeza de España. Porta en sus armas una corona de señor como timbre. Los señoríos fueron abolidos por la Constitución de 1812, pero hasta entonces se utilizaron con gran frecuencia, en especial durante la Edad Media en que su dignidad tenía un valor más alto, pues existieron antes que muchas otras dignidades nobiliarias. Por ello, muchos señoríos (dependiendo de su tamaño) fueron elevados a marquesados, condados o ducados en los siglos posteriores. Actualmente, el rey de España y el príncipe de Asturias ostentan la dignidad de Señor (El Rey: Señor de Vizcaya y de Molina; el Príncipe de Asturias: Señor de Balaguer) por ser los títulos tradicionales de la corona de España. También es común encontrarlo en los Señores Diviseros del Antiguo e Ilustre Solar de Tejada o del Antiguo e Ilustre Solar de Valdeosera. Aún así, éstos últimos son casos excepcionales y no entran en el sistema de derecho nobiliario de tradición romana (sino en el derecho germánico) por lo que un señorío es compartido por cientos o miles de personas y no es ostentado por un solo portador. Como excepción a la abolición general de los señoríos, existen seis títulos señoriales reconocidos por la Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España: Alconchel, Casa de Lazcano, Casa de Rubianes, Higuera de Vargas, Meirás y Sonseca.

- Caballero (fem. Dama) con tratamiento de Ilustrísimo Señor o Excelentísimo Señor dependiendo del grado de incorporación y corporación nobiliaria. La dignidad de caballero no es considerada un título nobiliario y no es administrada de igual manera por el derecho español, sino que es una dignidad reservada a personas que son premiadas con alguna condecoración (como puede ser a Orden de Isabel la Católica, la Orden de Carlos III, o el Toisón de Oro), así como a los miembros de la nobleza que se han incorporado a una orden o corporación nobiliaria, como puede ser alguna de las cuatro órdenes militares españolas (Santiago, Calatrava, Alántara y Montesa), la Soberana Orden de Malta, la Constantiniana de San Jorge, la del Santo Sepulcro de Jersusalén, el Real Cuerpo de la Nobleza de Madrid, o alguna de las cinco maestranzas de caballería (Ronda, Sevilla, Granada, Valencia y Zaragoza).



Coronas heráldicas por país.



Vizcondados Previos


Otro dato que es importante saber pues en ocasiones crea confusión, es el de los vizcondados previos. Durante muchos años (en especial siglo XVIII), el modo de proceder a la hora de conceder un título nobiliario fue el de otorgar un vizcondado previo con carácter temporal. Ésto quiere decir que si una persona solicitaba al Rey de España un título nobiliario como retribución por sus servicios a la corona (en general sería un condado o un marquesado), lo que hacía el rey era otorgarle un vizcondado, más tarde el beneficiario tenía que elegir entre un condado y un marquesado (los ducados se otorgaban excepcionalmente) y pagar el impuesto previsto (lanzas y medias annatas) dependiendo de su elección, y también, en algunas ocasiones, elegir un nombre para dicho título. Esa petición era recibida por el Rey quien podía aceptar o denegar el nombre, así como proponer otro de su elección. Cuando el Rey otorgaba un vizcondado previo significaba que ya había aceptado que esa persona fuera merecedora de un título, por lo que generalmente aceptaba las propuestas enviadas por el beneficiario. Más tarde, emitía el otorgamiento por parte de la Corona de dicho título (conde o marqués) y con ello desaparecía el vizcondado que había sido otorgado previamente. El origen de esta complicación burocrática era que antaño el privilegio de ser nombrado marqués o conde tenía que estar precedido por el de haber tenido otro título de igual o menor rango, esta complicación se solucionó fácilmente con los vizcondados de carácter temporal, que se creaban y anulaban en cuestión de meses.



Grandeza de España.

La dignidad de Grande de España es otro tema que ha causado cierta confusión en los lectores de este blog. Es por eso que pretendo esclarecer algunos puntos de carácter general. 

La dignidad de Grande de España es la máxima dignidad nobiliaria que existe y ha existido en Europa. La Grandeza de España no es un título nobiliario (ver Duque) sino que es una dignidad que en general va unida a un título de nobleza con carácter hereditario (tanto la grandeza como el título se heredan juntos), y en ocasiones es otorgada con carácter personal, ya sea hereditario o vitalicio, como es el caso de los hijos de los Infantes de España.

El origen de la Grandeza de España viene de los Ricoshombres, Maganates o Barones de los antiguos reinos que conforman España. Con esos nombres se calificaba informalmente a miembros destacados del estado noble que provenían de los linajes más antiguos del reino y quienes poseían grandes tierras y fortunas. Con el tiempo se les denominó Grandes del Reino y formaban un selecto grupo dentro de la nobleza. Más tarde, bajo el reinado de Carlos I, se reguló y legalizó el estatus nobiliario de Grande de España y a partir de entonces fue parte de una evolución histórico-nobiliaria que continúa hasta nuestros días. Los privilegios de los Grandes de España fueron los más elevados en toda Europa, así que a pesar de que su dignidad sea considerada parecida a los Peers en Inglaterra y Reino Unido o a los Pairs (Pares) de Francia, sus privilegios fueron mucho mayores por lo que su dignidad es considera superior a la de éstos. Hasta 1984 los Grandes de España gozaban de pasaporte diplomático y actualmente los hombres tienen el privilegio de cubrirse (traer el sombrero) en presencia del Rey y la Familia Real, y las mujeres de sentarse en su presencia, reciben el tratamiento de Excelentísimos Señores (cualquiera que sea su título, y aún si no lo tienen como el caso de los hijos de los Infantes de España), tienen reservados los primeros bancos en la Capilla Real, y tienen derecho de representar sus armas sobre el manto de armiño (generalmente reservado para la realeza), así como de coronar dicho manto con una corona ducal, a pesar de poseer un título inferior (cuya corona deberá timbrar su escudo de armas).

Antiguamente existían diversos tipos de grandezas, (Primera, Segunda y Tercera Clase), actualmente la única diferenciación que existe es la de la Grandeza Inmemorial, que se reserva a los 25 primeros títulos que recibieron la Grandeza de España, su valor es el mismo pero su reconocimiento dentro de la nobleza como miembros de los más antiguos e importantes linajes del Reino sigue siendo considerado.

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