27 de julio de 2011

"No me moveré" : el marquesado de Santa Fe de Guardiola

Les Deux Carrosses de Claude Gillot, expuesto en el Museo de Louvre


Hace algunos años, don Julio Torri, célebre cuentista y escritor mexicano, escribió un simpático relato que involucra a dos de los personajes más pintorescos de la vida en la Nueva España: al marqués de San Miguel de Aguayo, de quien hablamos en el artículo anterior; y al marqués de Santa Fe de Guardiola, acerca de quien tengo el honor de escribir en esta ocasión. El corto relato de Torri dice así:

"Por el angosto callejón de la Condesa, dos carrozas se han encontrado. Ninguna retrocede para que pase la otra.

-¡Paso al noble señor don Juan de Padilla y Guzmán, Marqués de Santa Fe de Guardiola, oidor de la Real Audiencia de México!

-¡Paso a don Agustín de Echeverz y Subiza, Marqués de la Villa de San Miguel de Aguayo, cuyos antepasados guerrearon por su Majestad Cesárea en Hungría, Transilvania y Perpiñan!

¡Por bisabuelo me lo hube a don Manuel Ponce de León, el que sacó de la leonera el guante de doña Ana!

-¡Mi tatarabuelo Garcilaso de la Vega rescató el Ave María del moro que la llevaba atada a la cola de su bridón!

Tres días con sus noches se suceden y aún están allí los linajudos magnates, sin que ninguno ceda el paso al otro. Al cabo de estos tres días, y para que no sufriera mancilla ninguno de ambos linajes, mandó el virrey que retrocedieran las carrozas al mismo tiempo, y la una volvióse hacia San Andrés, y la otra fuese por la calle del Puente de San Francisco."

El relato de Torri es tan gracioso como ficticio. Si bien el cuentista demostró tener cierto conocimiento de sus personajes, su intención nunca fue la de relatar hechos históricos sino la de ofrecer a sus lectores una lección amena, como parte de una obra que él mismo tituló Fantasías Mexicanas. El pequeño cuento, a pesar de inventar antepasados a ambos marqueses, nos ofrece una visión decimonónica acerca de estos dos grandes hombres que compartieron circunstancias espacio-temporales, y que como bien lo relata Torri, tomaban la autoridad de su ascendencia. Esta posición que ambos marqueses pelean, la de luchar por la precedencia, habla de una realidad que aún vemos en las calles, pero que antiguamente no estaba dada por lo lleno de los bolsillos, como ahora, sino por los méritos de la familia a la que se pertenecía. 

Armas de los marqueses de Santa Fe de Guardiola
La ascendencia y el linaje no eran simplemente un elemento decorativo, que es como algunos quieren entenderlo, sino que daban autoridad real y concreta a cada persona según su condición. El argumento que sustenta esta posición es muy simple: si un hombre realizó grandes hazañas, sus hijos también lo harán, y consecutivamente todo su linaje. Por lo tanto, aquellos hombres cuyos antepasados se destacaron más, o que descendían de más de un ilustre nombre, deberían de ser quienes más aporten a la sociedad y al reino, y por lo tanto, quienes gobiernen y carguen con las mayores responsabilidades. Ésto no significa que aquellos que no tuvieran grandes antepasados estuvieran excluidos de llegar a posiciones destacadas, sino que aquellos que sí los tenían entraban por la puerta más ancha, mientras que el resto tenía que demostrar con servicios y méritos lo que los demás demostraban por sus apellidos: la nobleza, condición indispensable para ocupar ciertos cargos y responsabilidades.


Quizás por una mezcla de ese pensamiento con la cultura barroca, a partir del siglo XVII, los nombres propios y apellidos se constituyeron como ventanas de cada persona a su linaje, o linajes. Es muy fácil darse cuenta de la evolución de los nombres y apellidos en los territorios hispanoamericanos, y si bien, en el siglo XIII encontrar a un Juan de Guzmán ya sonaba un poco largo, en el siglo XVIII encontramos en algunos todo un elenco de nombres y apellidos pertenecientes a los miembros más destacados de la ascendencia personal, para así demostrar no solamente qué origen tenía uno, sino lo que podía llegar a ser con esa ascendencia tan ilustre. 


Segundos, terceros y hasta décimos nombres se encontraban en algunas familias, que si Luis por el abuelo, Alfonso por su ancestro "el Sabio", María por la Santísima Virgen, y Domingo por su santo tío burgalés, a ello se añadían los apellidos más ilustres de la ascendencia, llegando a figurar hasta más de veinte en los casos más llamativos. Creo que en el Virreinato de la Nueva España pocos pueden vencer en esta área al VII conde de Santiago de Calimaya (don Juan Javier Joaquín Gutiérrez Altamirano Velasco y Castilla Albornoz López Legazpi y Ortiz de Urzúa Gómez Beaumont y Navarra Luna de Arellano), pero debo decir que nuestros queridos marqueses de Santa Fe de Guardiola, quienes estaban bastante emparentados con los condes de Santiago de Calimaya, no se quedaron tan atrás. Durante todo el siglo XVIII, personas que quizás encontramos en algunos registros con nombres tan simples como don Gregorio de Padilla, fueron comúnmente presentados con un listado de apellidos interminables, que para bien de este trabajo me he limitado a presentarlos en versiones menos barrocas, aunque no por ello menos ciertas. 

¿Cómo pues se originaron estos Padilla tan ilustres? La verdad es que Padilla, por sí mismo, no empezó siendo mucha cosa, sin olvidar por supuesto al famoso don Juan de Padilla, aquél hidalgo toledano del siglo XV que destacó en la Guerra de las Comunidades de Castilla. Pero así como este famoso revolucionario se casó dentro de una de las casas más importantes de la historia de España (la Casa de Mendoza), los Padilla novohispanos también supieron unirse a través de lazos matrimoniales con destacadas familias como los Guzmán, Cervantes, Rivascacho, Rivadeneyra y Velasco. Sin embargo, en el caso de éstos, sería injusto atribuir su éxito simplemente a matrimonios oportunos. Los Padilla fueron una familia de tenaces hombres de armas, hacendados y administradores públicos, que se entregaron por completo al servicio de la sociedad novohispana y la Corona, y que a través de su historia podemos ver también la historia de la Nueva España, desde su levantamiento como uno de los territorios más ricos y cultos del planeta, hasta su decadencia política, debido a un modelo de sociedad incapaz de rehacerse, y los golpes incurables de las Reformas Borbónicas.

Doña Mariana de Padilla y de la Cotera, IV marquesa de Santa Fe de Guardiola


Como verán a continuación, la genealogía de los marqueses de Santa Fe de Guardiola es muy compleja, y con la intención de ofrecerles un estudio serio y completo, les comparto varias notas que tomé acerca de la sucesión del marquesado, pues existe una laguna documental con respecto a algunos de sus titulares (no sabiéndose bien quién sucedió en determinadas ocasiones), por lo que les expongo algunos de los datos tal cual los he encontrado.

A continuación les presento el estudio que he realizado acerca del título de marqués de Santa Fe de Guardiola, concedido el 6 de marzo de 1691 por S.M. el Rey don Carlos II de España, apodado "el Hechizado", a don Juan de Padilla y Guzmán, natural de Sevilla, vecino de la Ciudad de México, hombre de armas y gobierno en dichas tierras.


I.- Don Juan de Padilla. Casó con doña María de Castrejón. Ambos naturales de Motril, cercano a Granada.
Fueron padres de:


II.- Don Juan Francisco Pacheco de Padilla (1606, Motril). Colegial Mayor de Cuenca, Oidor de la Audiencia de Sevilla, Oidor de Granada. Casó con doña Antonia de Guardiola y Guzmán, hija de don Jerónimo de Guardiola, Alcalde Mayor de Sevilla, y de doña Antonia Ana de Guzmán y Aragón. Doña Antonia fue nieta de don Juan Cristóbal de Guardiola, Oidor de Granada, del Consejo de S.M. el Rey, de doña Violante del Pulgar Sandoval y Mendoza, de don Lope de Guzmán y Aragón, Caballero de Santiago y del Consejo de S.M. el Rey, y de doña Ana Enríquez de Guzmán, hija de los marqueses de Castañeda.
Fueron padres de:


III.- Don Juan de Padilla Guardiola y Guzmán (1643, Sevilla), I marqués de Santa Fe de Guardiola, Gobernador y Capitán General de la Provincia de la Nueva Andalucía, del Consejo de S.M. el Rey, Oidor de México, Caballero de la Orden de Calatrava. Casó con doña Jerónima Gómez de Arratia y Cisneros, hija de don Juan Gómez de Arratia y de doña Ana María de Cisneros y Neyra.
Fueron padres de:


IV.- Don Juan Ildefonso de Padilla Gómez de Arratia y Guzmán (16??, Santo Domingo), II marqués de Santa Fe de Guardiola, Caballero de la Orden de Calatrava. Casó con doña Micaela Gregoria de Estrada y Niño de Castro, hija de don Bartolomé de Estrada, Contador Mayor de México, Gobernador y Capitán General de la Nueva Vizcaya, Caballero de la Orden de Santiago, y de doña Ana María Niño de Castro y Córdoba. Doña Micaela fue nieta de don Antonio de Estrada, de doña Isabel Ramírez Jove y Valdés, de don Fernando Niño de Castro Romano y Altamirano, Justicia Mayor de Puebla y Gobernador de Tlaxcala, y de doña Ana de Córdoba y Bocanegra, fue bisnieta del Lic. don Juan de Estrada, de doña Isabel de Nota, don Alonso Ramírez, doña Catalina Menéndez de Valdés, don Gregorio Romano, doña Brianda Niño de Castro, don Alonso de Córdova y Bocanegra, de los marqueses de Villamayor de las Ivernias, y de doña Ana Márquez de Reynoso y Lescalde.
Fueron padres de:


V.- Don José Gregorio de Padilla y Estrada Gómez de Arratia y Niño de Castro (1694, Ciudad de México-1751, Ciudad de México), III marqués de Santa Fe de Guardiola, Caballero de la Orden de Calatrava, su hermano fue el Exmo. Sr. don Ignacio de Padilla y Estrada O.S.A., Arzobispo de Santo Domingo, obispo de Yucatán. Casó con doña Juana María Gómez de Cervantes y Gorráez-Beaumont, hija de don Juan Leonel Gómez de Cervantes y Rivadeneyra y de doña Francisca Antonia de Gorráez-Beaumont y Navarra Luna, nieta de don Juan Leonel Gómez de Cervantes y Velásquez de la Cadena, de doña Leonor de Rivadeneyra y Osorio de Cervantes, de don Teobaldo de Gorráez-Beaumont y Navarra, de doña Juana de Luna Arellano y Altamirano, de los mariscales de Castilla, fue bisnieta de don Juan Leonel Gómez de Cervantes y Betanzos, de doña Maria Velásquez de la Cadena y Caballerro, de don Fernando Ventura de Rivadeneyra y Castilla, de doña Sebastiana Osorio de Cervantes y Castilla, de don Francisco de Gorráez-Beamont y Navarra, Gobernador y Capitán General de la Nueva Vizcaya, Gobernador de Olivenza, General de Artillería, Visitador General de la Nueva España, Maestre de Campo, Capitán de CaballeríaCaballero de la Orden de Calatrava, de doña Gracia María López de Arazo, de don Carlos de Luna Arellano y Sámano, nieto del mariscal de Castilla, y de doña Juana Mejía de Altamirano y Tovar.
Fueron padres de:


VI.- Don José de Padilla y Gómez de Cervantes Gorráez-Beaumont y Navarra (1737, Ciudad de México-1792, Ciudad de México). Don José nunca llegaría a suceder en el marquesado, por lo que a su padre le sucedió la hija de éste. Casó con doña María Manuela de la Cotera y Rivascacho, hija de don Francisco de la Cotera y Salmón y de doña Ana Rivascacho y Pablo-Fernández
Fueron padres de:


VII.- Doña María Ana de Padilla y de la Cotera (1774, Ciudad de México), IV marquesa de Santa Fe de Guardiola. Casó con don José Antonio Ignacio Fernández de Ceballos y González-Calderón, hijo de don José Fernández de Ceballos y González-Cacho y de doña María Bárbara González-Calderón y Estrada.


Según mis documentos aquí termina la sucesión del marquesado, pero don Ricardo Ortega y Pérez Gallardo presenta la siguiente sucesión a partir del III marqués:

VI.- Doña Luz Padilla y Cervantes. Casó con su tío (por ambas líneas) don José Leonel Gómez de Cervantes Niño de Córdova y de la Higuera.
Fueron padres de:


VII.- Don Ignacio Gómez de Cervantes. Casó con doña Ana María Altamirano de Velasco, XI condesa de Santiago de Calimaya y marquesa de Salinas del Río Pisuerga.
Fueron padres de:


VIII.- Don Rafael de Cervantes y Velasco. Casó con doña Manuela Ozta y de la Cotera.
Fueron padres de:


IX.- Don José Javier Cervantes y Ozta, XI marqués de Santa Fé de Guardiola. Casó con doña Soledad Vivanco y de la Lama, hija de don José Ignacio Vivanco y Argüelles y de doña Soledad de la Lama.


Es muy poco probable que éste último haya sido el XI marqués pues tras la rehabilitación la beneficiaria fue reconocida legalmente como la VIII marquesa.


Notas (vacancia del título e intentos de rehabilitación):

El título de marqués de Santa Fe de Guardiola fue declarado como vacante en en la publicación del 10 de julio de 1845 y del 2 de febrero de 1868 en la Gaceta de Madrid.



El 11 de abril de 1877 se publicó en el mismo diario que don Manuel de Mendilla y Orozco, quién solicitó la rehabilitación del título, no pagó el impuesto correspondiente por lo que se rechazó la concesión del marquesado a su favor.

El 18 de enero de 1878 la Gaceta de Madrid volvió a publicar la vacante del marquesado.

El 13 de octubre de 1878 quedó suprimido el título de marqués de Santa Fe de Guardiola.

El 15 de abril de 1886 se publicó que el marquesado nuevamente estaba vacante en la Gaceta de Madrid (lo que pude insinuar que el título estaba a la venta por alguna urgencia económica del reinado de Alfonso XIII, bajo el cual esta costumbre fue muy popular).

El 31 de marzo de 1919 se publicó que don Cristóbal Roca de Togores Pérez del Pulgar Aguirre Solarte y Ramírez de Arellano solicitó la rehabilitación del marquesado.

El 18 de octubre de 1919 se publicó la rehabilitación del título de marqués de Santa Fe de Guardiola en favor de don Cristóbal Roca de Togores Pérez del Pulgar Auirre Solarte y Ramírez de Arellano (quien no tuvo sucesión) el día anterior, firmado por el Ministro de Gracia y Justicia don Alfonso Pascual y Amat.

El 1 de agosto de 1924 se publica que don Cristóbal Pérez del Pulgar y Ramírez de Arellano, marqués de Albaicín, solicitó y le fue aprobada la rehabilitación del marquesado en favor de su hija doña María de las Angustias Pérez del Pulgar y Alba. El documento fue firmado en Santander el 30 de julio de 1924 por el Presidente Interino del Directorio Militar, don Alfonso Antonio Magaz y Pers.


Continúa tras la rehabilitación:



I.- Doña María de las Angustias Pérez del Pulgar y Alba (1907, Valladolid-1939, Valladolid), VIII marquesa de Santa Fe de Guardiola, hija de don Cristóbal Pérez del Pulgar y Ramírez de Arellano, I marqués de Albaicín, diputado en Cortes, y de doña Felisa Alba y Bonifaz, hermana de don Santiago Alba y Bonifaz, ministro de Alfonso XIII. Casó con don Alfonso María Alberto Luis José de Calasanz Antonio de Padua Javier Pedro Regalado de Borbón y Pintó, Teniente de Caballería, Comandante del Tercio de Mola, hijo de don Alberto María Francisco de Paula Enrique Vicente Ferrer Luis Isidro Benigno Oscar de Borbón y d'Ast, II duque de Santa Elena, Grande de España, Coronel de Caballería, Caballero de la Orden de Carlos III (nieto del Infante don Enrique María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias), y de doña María Luisa Pintó y de Lecanda.
Fueron padres de:


II.- Don Alberto Enrique María Cristóbal Luis Fernando de Borbón y Pérez del Pulgar (1933, Sevilla-1995, Madrid), XI marqués de Santa Fe de Guardiola, III duque de Santa Elena, Grande de España. Casó con doña Eugenia Sánchiz y Mendaro, hija de don Gonzalo María Sanchiz y Calatayud Mayans y Rovira, III marqués de Montemira, y de doña María de la Concepción Mendaro y Romero
Fueron padres de:


III.- Don Alfonso Gonzalo de Borbón y Sánchiz (1961, Madrid), XII marqués de Santa Fe de Guardiola, IV duque de Santa Elena, Grande de España. 


Ojalá la espera por el artículo haya valido la pena, y estoy al pendiente de sus aportes y comentarios. 


Saludos,
Daniel




Bibliografía:
-Ricardo Ortega y Pérez Gallardo, Historia Genealógica de las familias más antiguas de México, Tres Tomos, Tercera edición, Imprentas a de A. Carranza y Comp., México 1908.
-Cadenas y Vicent, Vicente de, Caballeros de la Orden de Alcántara Que Efectuaron Sus Pruebas de Ingreso Durante el Siglo XVIII, Volúmen 2. Instituto Salazar y Castro, Ediciones Hidalguía, 1972.
-Apuntes genealógicos del Dr. Javier Eusebio Sánchiz Ruiz, doctor en Historia de México, miembro de la Academia Mexicana de Genealogía y Heráldica.
-A.H.N., OO. MM., exp. 1928, Sevilla, 168
-Fantoni y Benedí, Rafael de. Títulos y Grandezas de España Concedidos al Estamento Militar por Carlos II (1665-1700). Emblemata, 2007.
-Borbón -morganáticos: www.ifrance.com/tempo/esp-b7.htm
-Mateos Sáinz de Medrano, Ricardo (1996). Los Desconocidos Infantes de España. Thassalia.
-Revista Hidalguía número 26. Año 1958, Ediciones Hidalguia
-Gaceta de Madrid núm. 33, de 02/02/1868 , Página 6
-Gaceta de Madrid núm. 101, de 11/04/1877 , Página 97
-Gaceta de Madrid núm. 18, de 18/01/1878, Página 152
-Gaceta de Madrid núm.161, de 10/06/1893 , Páginas 1093 y 1094.
-Gaceta de Madrid núm.90, de 31/03/1919 , Pagina 1278.
-Gaceta de Madrid núm.291, de 18/10/1919 , Paginas 534 y 535.
-Gaceta de Madrid núm.214, de 01/08/1924, Página 635



11 de julio de 2011

"Historia Genealógica ..."

  
  Estimados lectores, mientras termino de preparar el próximo artículo de esta serie de títulos nobiliarios en la Nueva España, les dejo un video corto pero que me ha gustado mucho y toca nuestro tema. Es parte de una entrevista realizada al Dr. Javier Sánchiz Ruiz, eminente investigador y genealogista, acerca de su libro titulado Historia Genealógica de los Títulos y Dignidades Nobiliarias en Nueva España y México.  El Dr. Javier Sánchiz es Doctor en Historia de México por la UNAM, Académico de Número de la Academia Mexicana de Genealogía y Heráldica, Miembro Correspondiente en México del Instituto Chileno de Investigaciones Genealógicas, Miembro Correspondiente en México de la Academia Dominicana de Genealogía y Heráldica, Miembro de la Academia Costarricense de Ciencias Genealógicas, imparte las asignaturas de Paleografía y Diplomática, de Metodología de la Historia, entre otras, en la UNAM, y ha publicado alrededor de ocho libros relacionados con la genealogía y la Nueva España. Desafortunadamente, aún no he podido conseguir este libro, pero estoy seguro que contiene mucha información muy valiosa. Por ahora nos tenemos que conformar con escuchar esta corta entrevista y pronto estaré nuevamente con ustedes en un nuevo artículo que estoy seguro que les gustará y sorprenderá. 






Cordialmente,
Daniel D.



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